Tulum y los recuerdos de una gran ciudad
Tulum, aquella ciudad amurallada cuyo apogeo se dio entre los años 1300 y 1450 d.c., cuando los antiguos mayas vivían su máximo esplendor en desarrollo. La palabla Tulum significa ‘muralla’ en lengua maya.
Adornada con el gran castillo, y rodeada a su vez con una gran muralla, sigue mostrando magnificencia. Posiblemente sus edificios fueron construidos en el periodo Postclásico entre el 1200 y el 1550, entre los que se esconden sus grandiosos murales, manifestaciones pictóricas que se conservan hasta la actualidad como símbolo de una cultura que nunca morirá.
Sus aguas llenas de calma evocan la grandeza de los antepasados que maravillados con su belleza se rindieron a su culto. No hay forma de vislumbrar Tulum sin pensar en la gente que la habitó, su día a día y su paulatino abandono tras la llegada de los españoles.
Fue una de las ciudades que más resistieron el asedio de los españoles, finalmente cayó en el siglo XVI después de años y años de resistencia. A pesar de ello, los mayas nunca dejaron de ver Tulum como uno de los principales centros religiosos entre sus comunidades.
Con el paso de los siglos, la gran muralla y sus basamentos no dejan de contar historias, aún puede olerse las hierbas de temazcal; aún se pueden escuchar los rituales; aún pueden sentirse los dioses protegiendo las ruinas y planeando el regreso de los antiguos.
